Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia
Desde el año 2015 la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) declaró por resolución A/RES/70/212 al 11 de febrero como “Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia” en reconocimiento al papel clave que desempeñan las mujeres en la comunidad científica y tecnológica. Esta iniciativa resalta la importancia de lograr un sistema de ciencia, tecnología e innovación inclusivo.
En el marco de este día se destaca la formación de alto nivel de 344 mujeres que se especializaron en las distintas áreas de las ciencias, mediante el apoyo brindando a través de becas de maestrías y doctorados financiadas por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT).
Además, más de 300 mujeres son investigadoras principales y directoras en los proyectos de investigación financiados a través del Programa PROCIENCIA. Así también, de acuerdo con la última medición del Programa Nacional de Incentivo a los Investigadores (PRONII) se resalta la cifra de 207 mujeres categorizadas en el mismo, de las cuales, 65 pertenecen al área de Ciencias Agrarias y Naturales, Botánica, 99 a Ciencias de la Salud, Química y Biología Animal, 36 a Ciencias Sociales y Humanidades y 7 a Ingenierías y Tecnología, Matemática, Informática, Física.
Asimismo, el CONACYT alienta a las niñas a que se involucren en la ciencia, tecnología e innovación mediante el Premio Nacional Juvenil Pierre et Marie Curie. Que desde su creación en el año 2003 ha premiado a más de 90 niñas.
Por otra parte, se resalta que en el marco de la actual pandemia por COVID-19 las mujeres han sido parte fundamental. Las mismas han estado en la primera línea de lucha, ya sea en el ámbito de la investigación liderando proyectos o en la atención médica.
Este día es un recordatorio de la importancia de promover espacios de participación para las mujeres en los distintos ámbitos científicos. Asimismo, para reconocer sus contribuciones y su lucha contra de los estereotipos y prejuicios que podría existir en todas las áreas. El conocimiento científico es un componente fundamental para construir sociedades más equitativas.
