Estudio refleja que las familias actúan como red de protección económica para los adultos mayores

  

11/09/2017

El Centro de Análisis y Difusión de la Economía Paraguaya – CADEP realizó la presentación de los resultados preliminares del proyecto de investigación “El efecto de las ayudas sociales en la población de adultos mayores sobre las tasas de pobreza: análisis comparativo de las situaciones socioeconómicas a nivel individual y de hogar”, mediante el cual se destacan a las familias como una red de protección transfiriendo renta de otros miembros del hogar hacia las personas mayores, especialmente a las mujeres y en los grupos de población de menores ingresos. La actividad se realizó el 8 de septiembre.

Según la investigación, analizando los ingresos y ayudas sociales declaradas en las encuestas se encuentran programas focalizados como TEKOPORA (Transferencia monetaria condicionada), a su vez, los adultos mayores se encuentran gradualmente incorporados a un programa de Pensión Alimentaria (Ley 3728/09). La población que declaró tener ingresos de estas ayudas sociales en la EPH 2016 fue el 28,3%. Los que declararon tener rentas por su actividad principal un 29,3%, por ingresos por jubilación y pensión 16,3%, y los que reciben ayuda familiar 26,3%. Otros, ingresos pero en menor medida de este grupo etario son ingresos por actividad secundaria, alquileres o rentas de inmuebles o dividendos y otros. El 20,5% declararon tener ingresos “cero”.

Los resultados del estudio confirmaron también que los adultos mayores estarían en una situación de gran vulnerabilidad si se considera el escenario en donde sólo se tuvieran en cuenta los ingresos individuales de estas personas sin considerar las ayudas sociales y de las familias. Esto se refleja muy bien en las tasas de pobreza que resultarían de los tres escenarios con tasas de pobreza en algunos años cercanas al 50% para los hombres, y hasta 70% en las mujeres.

Las ayudas públicas reducen las tasas de pobreza entre el 15 y 20% con respecto a si no las recibieran. Teniendo un especial impacto en las mujeres quienes parten de una situación más desfavorable que los hombres.

El proyecto de investigación cuenta como investigadora principal a Leila Rodríguez, como  Director a Fernando Masi y como Investigador Junior a Gerardo Benítez, el cual es financiado por el CONACYT a través del programa PROCIENCIA.